Berlín 1936, Moscú 1980 y Pekín 2008, tres Juegos Olímpicos unidos por un rasgo en común: se celebraron (o celebrarán, en el caso chino) en tres países con régimen dictatorial. Además, Berlín pasó a la historia por haber servido de propaganda para la Alemania Nazi -claro que no contaban con la hazaña de Jesse Owens-, mientras que Moscú sufrió un boicot por parte de los principales países del bloque occidental. En Pekín -o Beijing, según parece que se llama ahora- no habrá boicot, pero sí mucha propaganda: el gobierno chino sabe que los JJ.OO del año que viene son la prueba definitiva del progreso económico y geopolítico del país más poblado del mundo. Una oportunidad así es difícil de desaprovechar, y a buen seguro que durante los Juegos veremos detalles que mezclen el deporte con la política o ideología.
Quedan 366 días para el inicio de los JJ.OO más polémicos de los últimos tiempos, y este humilde blog (humildérrimo, como diría Forges) pretende recoger todo lo que se diga sobre Pekín 2008 en los medios, dando preferencia a aquellos aspectos que trasciendan lo meramente deportivo. De esta forma intentaré ofrecer una visión subjetiva, pues no creo en la verdadera subjetividad, que fomente el debate y el interés por las Olimpiadas más allá del deporte.
Espero que os guste este experimento. Gracias.