Este es el impactante tutular que ha dejado Haile Grebeselassie en una entrevista que ha concedido en El País.
Por cierto, este corte del programa “La Ventana” de la SER complementa perfectamente la entrevista:
Este es el impactante tutular que ha dejado Haile Grebeselassie en una entrevista que ha concedido en El País.
Por cierto, este corte del programa “La Ventana” de la SER complementa perfectamente la entrevista:
La historia la leí en el Bar Deportes: las autoridades chinas exterminan a miles de gatos para limpiar las calles. Casi al mismo tiempo, el Comité Organizador asegura que la comida en la villa olímpica será totalmente segura.
Los conspiranoicos que intentan establecer algún tipo de relación entre la excelente comida china y los gatos ya tienen carnaza y ¿argumentos?
Bromas aparte, parece ser que en China también se conculcan los derechos de los animales
Hace unos días, Haile Grebeselasie, actual recordman mundial de maratón y uno de los mejores fondistas de la historia, anunció que no correrá la prueba de maratón de los JJOO de Pekín, ya que teme que la polución existente en la ciudad agrave su condición de asmático.
El vicepresidente del COI ve totalmente razonables los motivos esgrimidos por el atleta etíope y señala que:
Considerando su condición de asmático, es una renuncia totalmente justificada que no afectará a los Juegos. Se trata de una decisión personal y nadie puede obligarle a correr
Cierto, nadie le apuntará con una pistola (o eso esperamos)
Pero también dice que:
el comité organizador de la cita olímpica está “haciendo grandes esfuerzos” para resolver este problema. “No olvidemos que a Pekín se le concedieron los Juegos a condición de que se tomaran medidas en este sentido, algo que el comité está cumpliendo“
De acuerdo, Grebeselassie correría la maratón si no fuese asmático, pero también participaría en la prueba si los niveles de polución fuesen aceptables. El Comité Organizador puede estar haciendo grandes esfuerzos, pero a todas luces son insuficientes, en tanto en cuanto la calidad medioambiental de Pekín no es comparable con la de las ciudades más importantes de los países desarrollados, con aire limpio y fresco, un bonito entorno y una saludable ecología. Y eso es lo que nos prometieron en la introducción del informe de la candidatura de Pekín.
A 286 días de la ceremonia inaugural de los Juegos de la XXIX Olimpiada, el 8-8-08, en Pekín (Beijing para los anglosajones), la probabilidad de la suspensión, traslado o eventual cancelación de algunos eventos ha crecido hasta altos niveles de alerta. A estas alturas, sólo restricciones especiales garantizarían la normalidad de los Juegos.
No estamos hablando de la posibilidad de un super atentado terrorista, nada eso. Al parecer, la polución del aire de la ciudad sede de los próximos Juegos ha alcanzado niveles más que peligrosos, y eso podría obligar a modificar el calendario o a trasladar de sitio algunas pruebas.
¿Es la situación tan insostenible? No lo sé porque no soy experto en polución del aire (en realidad no soy experto en casi nada), pero es preocupante que siete años después de la elección de Pekín se lean estos titulares tan alarmantes y, sobre todo que en la prensa oficial china el aire de la capital sea un tema demasiado recurrente.
Sin embargo, que el Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente (UNEP) diga que “se están haciendo esfuerzos significativos para conseguir unas olimpiadas verdes” (más o menos es lo que dice este informe) me deja poco menos que confuso. ¿En qué quedamos? ¿Pekín se ahoga o no?
Mi teoría, muy personal, es que la situación es grave, pero no insostenible. Aún quedan diez meses y, en teoría, se puede hacer mucho. Eso es lo que habrá pensado el presidente del COI, querrá presionar al comité organizador con amenazas para que se ponga las pilas o algo. De todas formas, mucho me temo que estas Olimpiadas serán las primeras con mascarilla. Algunos atletas podrían optar por ponérselas en las pruebas de maratón o marcha, y esa sería, sin duda, una de las imágenes de los Juegos.
En 2008, la calidad medioambiental de Pekín será comparable con la de las ciudades más importantes de los países desarrollados, con aire limpio y fresco, un bonito entorno y una saludable ecología. Las observaciones meteorológicas en el área de Pekín en los últimos diez años nos indican que julio y agosto son buenas fechas para organizar unos Juegos Olímpicos.
Esto aparece escrito en la introducción del informe de la candidatura de Pekín, hacia 2001.
La situación medioambiental de China continúa siendo seria/preocupante.
Más preocupante aún es que esta noticia sea difundida por Xinhua, la agencia estatal de noticias. A 10 meses y pico de los JJ.OO se ha avanzado muy poco en materia medioambiental pese a todo lo hecho hasta ahora.
Al evidente déficit en derechos humanos hay que sumar desde ahora la confirmación oficial de una preocupante contaminación que no sólo afecta a Pekín. Tal no sea exagerado preguntarnos si esta situación puede afectar negativamente a los más de 10.000 atletas que se esperan.
[Leído en China Digital Times]
Actualización: esto ya parece lo de tengo una noticia buena y una mala. En este caso la mala es la recogida en el post, y la buena la que aparece tres días después: China aprueba un plan quinquenal para proteger el medio ambiente. Así parece que se preocupan y todo.
Un gráfico interactivo elaborado por el New York Times nos muestra las consecuencias del crecimiento económico chino en el medio ambiente. Llaman la atención los puntitos repartidos por el mapa: en blanco, la misma polución que en Los Ángeles; en rosa, multiplicada por dos; en naranja, tres veces más. Los Ángeles, no hace falta decirlo, tiene un grave problema de polución en el aire.
Este post sólo toca de manera transversal las Olimpiadas de Pekín, pero a la vez explica que, cada dos por tres, aparezcan en los medios oficiales chinos noticias que informen de las medidas que se están tomando para frenar esta crisis de proporciones gigantescas. Por ejemplo:
El gobierno insta a la población de 108 ciudades, incluidas Pekín, Shanghai y Tianjin, a caminar, ir en bicicleta y utilizar el transporte público en vez de los coches durante una semana y hasta el 22 de septiembre (En castellano)
Las autoridades municipales de Pekín prohibirán fumar a conductores y pasajeros en los taxis durante el mes próximo en una campaña para promover unos Juegos Olímpicos sin tabaco.
Los Juegos Olímpicos ayudarán a Pekín a reducir sus emisiones de gas, según ha manifestado un importante experto medioambiental.
Todo esto confirma mis sospechas: los únicos avances, aunque sean mínimos, se están dando en el campo de la ecología. Gracias a Al Gore, ahora todos somos un poco más verdes; en China también, entre otras cosas porque adoptar alguna que otra medida verde no afectará en nada a su forma de gobernar. La reducción de gases contaminantes es compatible con las detenciones arbitrarias, la censura o los trabajos forzados en campos de trabajo. Además, como ya dijimos, la situación medioambiental es la única que de verdad preocupa a un atleta desde el punto de vista práctico: un aire sucio y cargado puede afectar al trabajo de un corredor de maratón, pero no que a 500 metros se esté torturando a un inocente.
La municipalidad de Beijing planea invertir 12.080 millones de dólares en proyectos de mejora del medioambiente, para limpiar el aire de la ciudad y poder acoger los Juegos Olímpicos del año 2008, informaron fuentes oficiales.
Acabar con la contaminación atmosférica es una de las condiciones básicas para que la capital china pueda acoger los Juegos Olímpicos de 2008
La calidad del aire en Beijing no es tan buena como en París, pero sin duda lo será antes de la celebración de los Juegos Olímpicos
El problema medioambiental es uno de los asuntos clave para la candidatura de Beijing a los Juegos Olímpicos del año 2008
Estas frases pertenecen a una noticia publicada siete meses antes de que Pekín fuese elegida sede de los XXIX Juegos Olímpicos.
La verdad es que parece que no se han tomado muy en serio el tema medioambiental que, desde el punto de vista deportivo, es más importante que la preocupante situación de los derechos humanos. Un ejemplo para completar esta polémica afirmación: a un corredor de maratón le afectará más a su rendimiento deportivo la contaminación del aire que la ejecución de un disidente político.