Archive for Prensa

Coherencia

El Parlamento Europeo aprobó el jueves [5-7-2001] una moción pidiendo la elección de cualquiera de las otras cuatro candidaturas (Toronto, Osaka, Estambul y París) y anunciando su frontal oposición a Beijing 2008 por «el desastroso historial de Derechos Humanos» de China. La moción parlamentaria, de carácter meramente simbólico, solicita al CIO que reconsidere la opción de elegir Beijing hasta que «China haya llevado a cabo cambios fundamentales en Derechos Humanos».

Publicado en El Mundo (9-7-2001)

El Presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Poettering, dijo este jueves en Bruselas que tiene intención de asistir a los JJ.OO que se celebrarán el próximo año en Beijing, China.

Publicado en China Daily (5-10-2007)

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Nos atacan los terroristas-separatistas

Tenía esta noticia guardada desde hace algún tiempo. Zhou Yongkang, ministro de seguridad pública, dijo lo siguiente:

Aunque la situación general de la seguridad de los Juegos de Pekín permanece estable, todavía seguimos luchando contra el terrorismo, el separatismo y el extremismo.

Poner en una misma frase las palabras “terrorismo” y “separatismo” me recuerda a la lógica indignación que nos provoca ver en algunos medios extranjeros la apostilla “grupo separatista vasco” -o separatist basque group– cuando citan a ETA.

Pregunto: ¿tildarán las autoridades chinas de terroristas -o extremistas- a los grupos independentistas o separatistas taiwaneses, tibetanos o uigures?

[Fuente: Beijing Wide Open]

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Oportunidad perdida

Extenso y sugerente artículo el publicado por Jianguo Wu en el Epoch Times, un periódico independiente que muestra un especial interés por China y los derechos humanos.

A través de un recorrido que tiene su inicio en la antigua Grecia, el autor reflexiona sobre el espíritu olímpico a lo largo de la historia de los Juegos. Subraya que, pese al contenido eminentemente deportivo de esta competición, siempre ha estado ligada a la política y a las principales catástrofes del pasado siglo. Cita, por ejemplo, la celebración de los JJOO de Berlín en 1936, que fueron utilizados como escaparate por el régimen nazi. También reseña un dato poco conocido: en 1936 se votaba la ciudad que acogería los siguientes Juegos de 1940; pese a que el ejército japonés había ocupado ya Manchuria y se preparaba para invadir toda China, el COI le dio la Olimpiada a Tokio. El inicio de la II Guerra Mundial suspendió esos Juegos Olímpicos. Por supuesto, también se ocupa brevemente del boicot a Moscú ’80, y la respuesta por parte soviética a Los Ángeles ’84

Sin embargo, y pese a estos desalentadores precedentes, Jianguo Wu nos recuerda que las Olimpiadas también han servido para reivindicar los derechos civiles de los negros -el black power de México ’68- o impulsar definitivamente la democracia en Corea gracias a Seúl ’88.

En suma, puede decirse que los Juegos Olímpicos han estado, para bien o para mal, muy próximos a la política internacional y a los movimientos sociales y políticos de cada momento. Por eso es una lástima que China no aproveche la oportunidad que le brinda Pekín ’08, del mismo modo que me provoca una profunda tristeza (e impotencia) que la comunidad internacional mire hacia otro lado cuando se habla de la falta de derechos y libertades en el país más poblado del planeta.

Aunque el artículo esté en inglés, vale la pena hacer el esfuerzo para leerlo y comprenderlo.

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Todo es noticia

Hace algún tiempo que vengo observando en la prensa oficial china unas noticias extrañas que rayan, en ocasiones, el surrealismo. Se trata de unas informaciones que recogen las opiniones de algunos medios de comunicación extranjeros sobre los Juegos. Si usted piensa que esos medios son la BBC, la CNN o el NY Times, está muy equivocado:

  • Medios austríacos preconizan unas Olimpiadas excepcionales
  • La noticia hace referencia al rotativo Upper Austria Daily, que por más que lo busco en la red no lo encuentro. ¿Será que no existe? En todo caso, no parece un periódico de la suficiente entidad como para ser citado en la prensa oficial china.

  • El diario líder de Nigeria alaba los Juegos Olímpicos de Pekín
  • En fin, que sin desmerecer la prensa nigeriana, está claro que no se trata del Washington Post. Ni siquiera del sensacionalista The Sun.

  • Dirigentes deportivos de Zimbabwe tienen confianza en los Juegos de Pekín
  • Supongo que no querrán una medalla por esas impactantes declaraciones… Si aparece Zimbabwe por ahí se debe, seguramente, a las buenas relaciones comerciales entre China y el país africano.

    Todo sea por demostrar al mundo que estas Olimpiadas serán, sin duda, las mejores de la historia. Al menos así lo afirman austriacos, nigerianos y zimbabwueses ¿Se dice así? ¿Zimbabwueses?

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    Editorial

    No estoy completamente seguro, pero creo que las noticias publicadas en el New York Times sólo pueden leerse de manera gratuita en su web durante una semana. Por eso voy a pegar el editorial de ayer, por si luego no puedo acceder a él. Prometo que, en unos días, intentaré analizarlo -después de traducirlo- porque tiene miga.

    Olympics Bound

    China sees the 2008 Olympics, to which it is playing host, as an international coming-out party for its rising global economic, political and military power. Which is why China’s president, Hu Jintao, lobbied so hard to persuade President Bush to accept his invitation to the opening ceremonies. Mr. Bush was right to agree, although we wish he had played a lot harder to get.

    China’s Olympic bid was controversial from the start. Human Rights Watch notes that the 2008 Games will be the first since the 1984 Games in Sarajevo to be held in an undemocratic country. Some critics continue to call for protests or a boycott because of China’s abysmal human rights record and its inaction on Darfur.

    Beijing promised the International Olympic Committee it would allow accredited foreign journalists “complete freedom to report” in China before and during the games — and in 2006 it unveiled new, temporary regulations to that effect. But Human Rights Watch says these regulations have been ignored or denied and there has been scant letup in the detention, harassment and intimidation of foreign reporters. The government also maintains a “stranglehold” on the activities of domestic journalists, the rights group says.

    Meanwhile, dissidents have been put under house arrest, the homeless swept off the streets. Under pressure from the United States and threats from Hollywood celebrities, China has been taking steps to help end the four-year conflict in the Darfur region of Sudan, where more than 200,000 people have been killed and 2.5 million made homeless. However, as a leading consumer of Sudanese oil, it has not wielded its obvious economic leverage with the Khartoum government to greatest effect.

    The United States-China relationship is complicated and Beijing’s cooperation is needed to resolve some of the most challenging problems on Mr. Bush’s agenda, including North Korea, Iran and the trade deficit. Mr. Bush very likely earned some good will by accepting Mr. Hu’s Olympic invitation when the two met earlier this month at a regional meeting in Sydney.

    Officials say the White House decided to accept now to soften the blow of Mr. Bush’s decision to attend next month’s ceremony in Washington where the Dalai Lama — the exiled spiritual leader who is seeking autonomy for Tibet from Beijing — is to receive the Congressional Gold Medal. And they say Mr. Bush privately urged Mr. Hu to allow the Dalai Lama to visit China before the Olympics next August. There has been no commitment by Beijing, but White House aides remain hopeful.

    We suspect that Mr. Bush might have gotten even more leverage if he had put off his acceptance until closer to the games. Since he did not, however, American officials must be even more vigilant in the coming months in pressing China to relax restrictions on foreign and domestic reporters, and to give space to political dissidents and religious worshipers. The international media ought to use any access it gets to report on human rights developments in China, not just the buildup to the Olympics.

    More than anything, administration officials need to remind the Chinese that the whole world will be watching, and that the Olympics, which extol human dignity in sports competition, give China an opportunity to prove that it truly has advanced as far as it claims.

    Enlace relacionado: Libertades relativas

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